

Ai to Noroi
愛と呪い
Aiko Yamada lleva una vida difícil marcada por la violencia familiar y el fanatismo religioso. Su madre la golpea físicamente, su padre la agrede y su familia se aferra a un sistema de creencias rígido. Ella también forma parte de la "Generación Sakakibara", un grupo de niños nacidos en 1982 que la sociedad estigmatiza como posibles asesinos. Mientras Japón avanza por la década de 1990 y los medios reportan crímenes violentos como el caso Boy A, Aiko siente un creciente deseo de escapar. La presión de sus circunstancias y las expectativas que pesan sobre ella la llevan a cuestionarse si será forzada a cumplir el rol que la sociedad le ha asignado.





