
Enshoku no Mandala
焔色のまんだら
La historia se centra en Tôhaku Hasegawa, un pintor considerado el equivalente japonés de Caravaggio, activo durante el fin del período Sengoku y la caída del último shogun de Japón. Inicialmente monje budista en la península de Noto, viajó a Kioto para estudiar con Eitoku Kanô, un reconocido pintor de Kansai, pero no tuvo éxito. Sin desanimarse, el camino de Tôhaku cambia tras una experiencia en el castillo de Azuchi en llamas, un evento que podría modificar el rumbo de su vida. La narrativa aborda temas como la ambición artística, el sacrificio personal y las fuentes de la inspiración creativa.