
Gui Hai
归海
Un joven dragón del Palacio de los Dragones está atado por una deuda kármica con un mortal que una vez lo salvó. En esta vida, el mortal no muestra ningún reconocimiento de su conexión pasada y trata al dragón con desdén. El mortal es distante, odia la comida de mar y no le importa la presencia del dragón. El dragón confía plenamente en su encanto y habilidades, creyendo que puede conquistar a cualquier humano. Sin embargo, el mortal es indiferente a sus intentos y, en cambio, le exige dinero, mostrando un fuerte deseo por la riqueza. El dragón debe enfrentar esta dinámica inesperada y frustrante mientras intenta cumplir con su obligación.