
Hyakuyou Daichou
百葉台帳
A lo largo de la sección Kisouji del sendero Nakasendo, una casa de té ofrece refugio a viajeros cautelosos. Un visitante llama la atención por su hábito inusual: paga su cuenta no con dinero, sino con hojas. Este método peculiar despierta la curiosidad de la dueña de la casa de té.