
Jinja-Yell
じんじゃえーる!
Kenzi, un chico de secundaria, siente algo por su amiga de la infancia, pero no puede confesarle sus sentimientos. Para sobrellevarlo, visita diariamente un santuario y pide a los dioses que nadie más se acerque a ella. Un día, Haruna, la diosa del santuario, aparece frente a él. Ella dice haber venido para ayudar a Kenzi, ya que es su único devoto, pero la situación pronto se sale de control.