
Kigi no Yukue
木々のゆくえ
Juri cree haber cumplido sus metas personales y haber vivido una vida satisfactoria, a pesar de que con frecuencia se salta las clases y llega tarde, lo que suele provocar enfrentamientos con su representante de clase, Yoh. Ella sabe que aún hay sentimientos y deseos sin resolver que debería afrontar. Otra historia sigue a Suzune, quien dejó de hablar tras una experiencia traumática en la infancia. Durante mucho tiempo, creyó que podía expresarse sin palabras. Su perspectiva cambia cuando conoce a Takuya, un chico animado y parlanchín.