
Manaka no Mori
まなかの杜
Manaka, una estudiante de secundaria que trabaja varios empleos a tiempo parcial, conoce a Chikaomi, la manifestación física de un dios del fuego, en un antiguo santuario de montaña en Sendai, Japón. Sus encuentros repetidos en el santuario empiezan a cambiar la rutina monótona y aburrida de Manaka, introduciendo lentamente calidez y color en su vida. La historia explora la relación en evolución entre Manaka y Chikaomi, un dios que ha perdido sus poderes, mientras viven momentos de conexión en medio del ritmo de la vida cotidiana.