
Sakitama
さきたま
Yuki Tanaka ve interrumpida de repente su vida estable pero pobre cuando se corta la electricidad en su casa. Frente a él aparece una chica llamada Aoda, seguida por varios dioses, entre ellos el dios de la pobreza y el dios de la enfermedad. La llegada de estas figuras introduce un elemento de incertidumbre en la existencia hasta ahora predecible de Yuki.