
Soshite Megami wa Hohoemu
そして女神は微笑む
En Nepal, donde los dioses habitan entre la gente, una niña es elegida para servir como "Karmali", una diosa viva, durante diez años. Mina fue una vez esa niña elegida y desde entonces ha regresado a una vida normal. Ella aún siente afecto por Aron, quien fue su sirviente durante su tiempo como Karmali. Un día, mientras asiste a una obra de teatro, Mina se encuentra con alguien inesperado.