
Take on me!
·Take on me!
Eden tiene una fuerte preferencia por los animales y con frecuencia ayuda a perros callejeros en apuros, a pesar de su actitud generalmente antipática hacia las personas. Después de encontrar a un perro herido en un contenedor durante una noche de borrachera, lo lleva a casa, solo para descubrir que se trata de un humano alto y atractivo que no recuerda su identidad ni su origen. Este individuo le pide a Eden que le permita quedarse, lo que da inicio a un arreglo de vida único entre dos personas con personalidades muy distintas.