
Tsuki no Umareru Yoru
月のうまれる夜
De niño, Makoto Akitsu cayó en un santuario y fue consolado por lo que él creyó que era el dios del lugar. Años más tarde, mientras asiste a una celebración con su primo Shou, vuelve a ver a la misma figura y lo sigue hasta un santuario para agradecerle. El ser, un espíritu kitsune, le explica que las acciones humanas han provocado la destrucción ambiental y el declive de los santuarios, lo que lo ha dejado sin poder debido a la pérdida de fe. Para cuando Makoto entra en la secundaria, él y Shou han heredado habilidades de su linaje familiar, lo que les permite interactuar con y combatir demonios y ayakashi.