
Unmei ja Nai Hito
Not Fated·運命じゃない人
Shizuku Suguya, un estudiante universitario, le transmite a Masataka Kizaki su inquebrantable optimismo y determinación, pues fue él quien lo apoyó en un momento difícil. Convencido de que su conexión es algo predestinado, Shizuku intenta contactarlo aplicando en la compañía de producción donde Kizaki trabaja, pero le niegan el acceso sin siquiera darle la oportunidad de conocerlo. Sin rendirse, Shizuku decide intentar sustituir a un modelo enfermo durante un rodaje de comercial con la esperanza de encontrarse con Kizaki.