

Vlad Dracula
ヴラド・ドラクラ
Durante el siglo XV, Vlad III Draculea asumió el poder tras la muerte de su padre. Para mantener su autoridad, tuvo que enfrentar la oposición de la nobleza y una región inestable amenazada por el Imperio Otomano y Hungría. En una Europa sumida en la guerra, el joven gobernante tuvo que emplear todas las estrategias posibles para evitar que Valaquia cayera.