
Akai Numa
赤い沼
Una niña llamada Kagome fue dejada en un santuario dedicado a Kishimojin, una deidad asociada con el parto. Ella siempre ha creído en la existencia de otro yo, y comienza a ver a Kishimojin como clave para entender esto. Cuando entra al santuario, ocurre un evento violento que lleva al derramamiento de sangre en su pueblo de montaña. La historia vincula esto con la idea de que ofrecer una fruta roja, símbolo de sangre, podría apaciguar al dios.