

Dari Wi CHA CHA
CHA CHA On The Bridge·다리 위 차차
Para abordar la creciente tasa de suicidios, el gobierno despliega robots de inteligencia artificial como parte de una iniciativa de prevención. Uno de estos robots, CHA-88K, se estaciona en el puente Mapo, el lugar más alto del país para suicidios. Inicialmente, el robot genera interés público, pero más tarde se considera ineficaz cuando el programa pierde financiamiento. A pesar de esto, el robot permanece en el puente. Su capacidad única para sincronizarse con otros sistemas de IA le permite observar la vida humana de cerca, lo que la lleva a experimentar una forma de depresión y apatía. Ai, una ejecutiva de una residencia para adultos mayores, compra al robot olvidado y lo reactiva, convenciéndolo de asumir un nuevo rol. En un mundo donde la IA reemplaza cada vez más los servicios humanos y las personas se vuelven emocionalmente distantes, el robot y Ai plantean preguntas sobre la esencia de la humanidad.