
Futari no Table
ふたりのテーブル
Wakaba recuerda con cariño los momentos en los que compartía comidas caseras con su madre, a pesar de que esta a veces era bastante dura. Después de quedar sola con sus padres, es puesta bajo el cuidado de Hinata Kazutomo, un pariente lejano. Al principio se muestra reacia a la situación, pero con el tiempo comienza a valorar su tiempo con Kazutomo, quien se esfuerza por ayudarla a recuperarse y seguir adelante.

