
I Hwangjeneun Gyeolhon Sagireul Chimnida
이 황제는 결혼 사기를 칩니다
La narradora ha terminado dentro de una novela en la que lo único cierto es un instinto feroz de supervivencia, y apenas empieza a acomodarse a los ritmos de esa vida prestada cuando un niño pequeño y muy peculiar irrumpe en su casa. El dinero ya escasea, pero los ojos enormes y suplicantes del crío hacen imposible echarlo, así que ella decide criarlo con cariño. Cuando el niño declara que quiere casarse con ella y le pide que firme un acta matrimonial, ella le sigue la broma firmando, dando por hecho que los menores no pueden tramitar ese documento. El papel, sin embargo, es aceptado, y el supuesto niño inocente resulta ser el Emperador en persona, que ha usado un disfraz cuidado para arrastrarla a un matrimonio vinculante al que nunca dio su consentimiento real.