
Joubutsu Sasete yo!
Let’s Go Nirvana!·成仏させてよ!
Kazunobu Haramoto entra al yakuza con la intención de ascender en las filas. Su vida da un giro inesperado cuando un asesino desconocido ataca a su banda, matando a todos excepto a la pequeña hija del jefe y a Kazunobu. La policía los encuentra en la escena del crimen y son puestos bajo protección testimonial. Las autoridades deciden que un prestigioso templo budista zen es el lugar ideal para garantizar su seguridad. Enfrentado a esta situación inesperada, Kazunobu debe elegir entre la violencia y un camino hacia la paz espiritual.