
Sansukumi
さんすくみ
Tres jóvenes—Kyotaro, hijo de un sacerdote sintoísta; Takahito, hijo de un sacerdote budista; y Takumi, hijo de un pastor—luchan con los desafíos que conlleva asumir los roles religiosos que les toca heredar. Sus vidas cotidianas están llenas de altibajos emocionales, ya que intentan mantener su popularidad entre los fieles y cumplir con las responsabilidades de sus cargos. Cada uno debe realizar rituales con precisión, sin margen para errores. Como herederos de sus respectivos lugares de culto, enfrentan constantemente estrés y incertidumbre al tratar de cumplir con las expectativas y manejar sus deberes sin fallar. Sus vidas están marcadas por preocupaciones constantes y el peso de los roles que les toca asumir.