
Koma Hibiki
駒ひびき
Ayumi lucha con la sensación de no tener rumbo tras la muerte del Eisei Meijin, su abuelo con quien pasó gran parte de su infancia. Mientras tanto, Erika quiere convertirse en jugadora profesional de shogi para poder pagar la deuda que su padre dejó atrás tras abandonar a la familia. Las dos se conocen poco después de comenzar el instituto gracias a su participación compartida en el club de shogi. A medida que viven su vida escolar, sus trayectorias individuales y motivaciones se entrelazan en torno al juego del shogi.