
Ome ni Kakarete
お目にかかれて
Arnold compró un edificio barato para su negocio y un empleado, a pesar del rumor local sobre una presencia fantasmal. Él no le da importancia a la leyenda, ya que sabe que proviene de los espíritus de sus abuelos que aún permanecen allí. Recuerda que de niño tuvo encuentros con el espíritu de su abuelo antes de mudarse a Nueva York, donde hicieron un compromiso de que él regresaría y compraría el edificio. Arnold insiste en que su decisión fue basada en costo y ubicación, no por sentimentalismo. Ahora está enfocado únicamente en obtener ganancias y trata a los demás, incluida su secretaria Millet Adams, con frialdad. La historia explora cómo el espíritu de su abuelo podría influir en la relación entre Arnold y Millet.